Huidobro negó daño en el relacionamiento con EEUU por Guantánamo

El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, sostuvo que la relación entre Uruguay y Estados Unidos no se verá afectada si el próximo gobierno da marcha atrás con la decisión de aceptar la llegada de presos de Guantánamo.

Días atrás, el candidato nacionalista Luis Lacalle Pou dijo que de ser presidente no aceptará que lleguen los reclusos.

Según dijeron al semanario Búsqueda fuentes del gobierno estadounidense, si esto ocurriera, la luna de miel entre ambos países podría verse “afectada”.

Una de las fuentes consultadas señaló: “Por supuesto que el gobierno tiene derecho a decidir si quieren recibir o no a los prisioneros”, pero agregó: “La buena disposición” de la Casa Blanca con Uruguay y “esa atención a tan alto nivel que existe ahora” puede “verse afectada por un cambio de posición”.

Otro funcionario de la Administración Obama dijo al semanario: “Una marcha atrás puede tener consecuencias (…) puede afectar el buen momento que estamos viviendo entre los países”.
Entrevistado por Radio País esta mañana, el ministro de Defensa sostuvo que no le consta que eso pueda ocurrir


Fernández Huidobro sostuvo que el acuerdo se basa en una cuestión de derechos humanos y de sensibilización frente a la situación de los presos, que están encarcelados desde hace más de una década sin juicio y en malas condiciones. Además, recordó que el gobierno de Barak Obama no cuenta con el apoyo del senado de EEUU para radicar a los reclusos en ese país.

Por otro lado, Huidobro dijo que es “una buena señal” que los partidos tradicionales centren su campaña en cuestionamientos al ministro del interior, Eduardo Bonomi y a la arribo de los presos de Guantánamo, porque significa que “en los otros puntos de debate, tiraron la toalla”.


La embajadora Julissa Reynoso aclaró que su país y Uruguay alcanzaron un acuerdo entre estados, por lo que el próximo gobierno, sea del partido que sea, está comprometido a recibir a los presos.

REPERCUSIONES POLITICAS. Este martes, el Directorio del Partido Nacional aprobó una declaración en la que denuncia la “injerencia” de la embajada de EEUU en los asuntos internos de Uruguay, explica por qué discrepa con la llegada de los detenidos ilegales de Guantánamo y reclama que esa medida sea sometida a consideración del Poder Legislativo

Ayer, en tanto, el diputado nacionalista Javier García elevó un pedido de informe a la Cancillería por este tema.

En la solicitud, el legislador sostiene que “en recientes declaraciones públicas y referidas a un acuerdo entre nuestro gobierno y el de EE.UU por el cual se recibiría a personas presas en la cárcel de Guantánamo, la embajadora Julissa Reynosso se refirió a la existencia de una ´nota diplomática con el Estado´ entre Uruguay y EE.UU”. García pide que esta nota “o cualquier otro documento de características similares referidos al tema” se remita “para conocimiento del parlamento”.

Los gobiernos de Uruguay y EEUU consideran que alcanza con esa nota diplomática y que no se necesita un tratado porque los presos llegarán en carácter de refugiados y por tanto están amparados en la ley 18.076, que establece que “toda persona tiene derecho a solicitar y recibir refugio en el territorio nacional, en salvaguarda de su vida, integridad física, moral e intelectual, libertad y seguridad”.

Además, la norma señala que es la Comisión de Refugiados la encargada de decidir sobre las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado.

En tanto, una encuesta de la consultora Cifra divulgada ayer en Telemundo reveló que el 58% de los uruguayos no quiere que vengan los presos de Guantánamo. Además, el 40% opina que la decisión debió tomarla el Parlamento.

Por otro lado, la próxima semana llegará a Uruguay el primer contingente de ciudadanos sirios, en su mayoría niños, como parte de la política que busca permitir el ingreso de personas de esa nacionalidad que se encuentran en refugios del Líbano.