«Profesionalizar la Pyme y la empresa familiar»

«La historia se repite una y otra vez. Un emprendedor, motivado por el deseo de llevar adelante su idea o urgido por las necesidades del momento, se lanza a comerciar un producto o servicio para así ganarse la vida.

Su negocio crece en base a un «10% de inspiración y 90% de transpiración», pero llega un momento en la vida de la empresa o del empresario que ese método —hasta entonces exitoso— tiene que ser complementado.

El esfuerzo, la tenacidad y la intuición deben dar espacio al método, al conocimiento y a la capacitación. En definitiva, deben «profesionalizar» la gestión de la empresa»